NO ME DEFIENDAS, COMPADRE

Por José Villaseñor Montfort

“Nuestras armas no son para imponer ideas o formas de vida, sino para defender un pensamiento y un modo de ver el mundo y relacionarse con él que, sí, puede aprender mucho de otros pensamientos y vidas, pero también tiene mucho que enseñar.”

Subcomandante Insurgente Marcos, EZLN. Carta a ETA, enero de 2003. 

buenas-intenciones

Han sido muchas las ocasiones en las cuales los zapatistas nos han dejado en claro que sus armas y la guerra que libran, son para defender tanto su derecho a existir como su derecho a hablar por sí mismos, sin representantes auto impuestos.

Para quienes en algún grado nos hemos adjudicado la misión de difundir la palabra zapatista, es obligado el respeto a esa determinación porque comprendemos los límites marcados por la fina línea entre la retransmisión de un mensaje y la suplantación del mismo.

Nuestros pasos en procesos de comunicación siempre incluyen los debidos deslindes entre cuál es el mensaje proveniente de los pueblos indios y cuál es la palabra propia, siempre evitando siquiera sugerir que nuestras opiniones representan la interpretación correcta de la palabra zapatista (lo cual, básicamente, sería un reflejo de la apologética religiosa) ni mucho menos algo como que nuestros dichos son los de los zapatistas.

La práctica ética de esta comunicación no está eximida de errores o malos entendidos, sin embargo la rectificación y el trabajo en colectivo con otras personas que se han dado a la misma tarea, pueden convertirse en una buena vacuna contra la falsa representación.

Algunos de nosotros contamos con pruebas, preguntas que nos hacemos para saber si estamos actuando mal: si alguien poco informado me lee, ¿puede llegar a creer que mis palabras son las de los zapatistas? ¿puede llegar a creer que mi cuenta en redes sociales es una cuenta “oficial” de los zapatistas? ¿La gráfica o lenguaje que uso, las cosas que digo o que no digo pueden llegar a inducir al error a algún lector?

Es nuestro deber cerciorarnos en todo momento de no cruzar la línea que delimita la retransmisión de un mensaje y la suplantación del mismo, no permitir que se difumine esa división. Es cierto, no es posible evitar que, a pesar de todas nuestras previsiones y advertencias, alguien extraordinariamente estúpido caiga en el error, o que de mala fe se nos señale como suplantadores con el fin de restar valor de verdad a nuestras opiniones en otros temas, o con el objetivo de intimidarnos para que no emitamos opiniones propias que les resulten incómodas.

No son pocas las cuentas en redes sociales que esporádicamente aparecen utilizando nombres de miembros de la Comandancia General del EZLN, o que emplean denominaciones de conocidos colectivos zapatistas como los Tercios Compas. Esos nombres no fueron creados para que los usemos como propios a discreción, se trata de las identidades de los voceros, puertas, ventanas, porteros y equipos de una organización político-militar que está en guerra por defender su derecho a hablar por sí mismos, a no ser suplantados. ¿Y qué es lo primero que hacemos en inconsciente homenaje a ellos? Suplantar su identidad y palabra.

A todo esto deben volverse credos, dichos populares como “no me defiendas, compadre” y “no hagas cosas buenas que parezcan malas”.

Un comentario:

  1. Buen día:
    Esta situación también puede deberse a un error de interpretación.
    En el caso específico de los tercios compas; puede interpretarse efectivamente como un grupo de las y los compas zapatistas que es lo que son, ahora entiendo mejor o como una invitación a crear medios alternativos que desde sus contextos específicos, pudieran compartir con otras personas, los procesos organizativos, luchas de resistencia y convocatorias para unir luchas y esfuerzos. Y en este sentido, usar el nombre Tercios Compas (que ahora entiendo mejor no) es expresar que nos adherimos a la idea de expresiones de información, reflexión y compartición no desde arriba/afuera, sino desde nuestras propias localidades)
    En mi caso, el error de interpretación respecto a Los tercios compas se agudizó cuando escuché en final de la conversación entre la niña Defensa Zapatista y l@ otroa que es Sexta (https://www.youtube.com/watch?v=78aG-Iiz48Q&list=PL2hZwg2jCx8SsNMhYsbPj6DS0hFSa3cFL&index=10 , donde al final l@ Otroa que es Sexta, le dice al chofer del camión: Yo soy Sexta, DONDE SEA, menos en la defensa y la portería…
    Este mensaje más lo escuchado en el relato sobre el cuarto muro en https://www.youtube.com/watch?v=zuZCZU_C7jM&index=12&list=PL2hZwg2jCx8SsNMhYsbPj6DS0hFSa3cFL
    cuando dan las opciones de qué hacer frente al muro: -Se anota a los turnos; me dieron la impresión, ahora sé que falsa de que podíamos usar el nombre para crear un esfuerzo comunicativo desde y para nosotras y nosotros (realmente somos casi puras mujeres).
    En nuestro caso, no pusimos sólo Tercios Compas; en el twitter, facebook, soundcloud y una publicación escrita, de la que apenas va un número y ya nos vamos a reunir para repensar el nombre; pusimos Tercios Compas en Ciudad Cenizas, que se refiere al lugar que habitamos y donde vivimos.
    Por demás está decir, que al twitter, face y souncloud ya le cambiamos el nombre por el de Compas en Cd Cenizas y como comento el siguiente número impreso no tendrá el nombre del primero. Porque de ninguna manera queremos suplantar, sólo queríamos/queremos sumarnos y organizarnos y construir.
    Estamos aprendiendo y parece que lento…
    Saludos.

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